Los Austrias menores
Felipe III, Felipe IV y Carlos II no continúan la tradición ambiciosa e imperialista de sus predecesores
En lugar de ostentar el poder y las decisiones, dejan el gobierno en manos de validos: el Duque de Lerma y el Conde-Duque de Olivares son los más conocidos
Crisis económica
La crisis ya venía de la época de Felipe II. En el XVII hay que añadir la falta de éxitos militares.
España pierde sus posesiones en Europa: Portugal, Holanda y Bélgica.
Paro, desforestación, pobreza, deuda externa
España es un país desmoralizado.
Cierre religioso
España se deprime y se encierra en sí misma, aislándse del exterior
El catolicismo a ultranza aparece como identidad española e inunda el arte y la vida
Se expulsa a los moriscos en 1614 (musulmanes convertidos al catolicismo)
El segundo siglo de oro
No es extraño que en épocas de crisis florezca la cultura. El barroco español produce algunas de las obras literarias más importantes de la historia española
Miguel de Cervantes con El Quijote es la cumbre de la época. La novela toca todos los temas del barroco: crítica social, cultural y literaria, escapismo de la realidad
El segundo siglo de oro
Florecen también la prosa, con Francisco de Quevedo, y con la novela picaresca.
El pícaro se convierte en prototipo social de las clases bajas: engaña, roba y miente para sobrevivir, pero le perdonamos porque no tiene otra forma de hacerlo
Otros personajes muestran la corrupción moral, política y religiosa que vive el país
El segundo siglo de oro
El Barroco se caracteriza por la complicación: aparece la contienda Conceptismo (complicación del contenido, Quevedo) - Culteranismo (conplicación de la forma, Góngora)
El segundo siglo de oro
Destaca también el arte religioso. En esta época se terminan o retocan catedrales y también se desarrolla la escultura religiosa típica de las procesiones de Semana Santa